3 sept 2011

¡Vamos a rockear por siempre! Forever.


Hace dos años de esta fecha, yo me animé a cortarme el pelo corto… Supongo que estaras pensando: “¡Poah, que interesante! ¿Qué sigue? ¿Anécdotas de la primera vez que te hiciste manicura?” Bueno no, pero esto se debió a un acontecimiento en especial (El cual, claro está que me acuerdo porque hoy hace una semana del cumpleaños de mi papá).
Como todo en la vida de una adolescente, la historia comienza con un chico: Emmanuel.
Alto, pelo negro, ojos verdes, ¡Un modelo! Un chico que el día de hoy tendría que estar con 5 birras arriba como para pensar que me podría llegar a dar bola..
Emma tenía un gusto extraño: “Yo soy  Sexo, drogas y Rock and Roll, y quiero a una chica que cumpla esos requisitos”. Yo dentro de todo encajaba, digamos que era un experimento de: “Masturbación, alucinógenos y Alternivo” pero con suerte si evolucionaba un poco, el curriculum iba a encajar.
“El Rock and Roll ya lo tengo a full.. Pero me falta la estética rockera” Fue lo primero que pensé la noche anterior “¿Qué me hace falta?” Entonces fue cuando empecé a fijarme en chicas del ambiente: Brody Dalle mi principal referente.
“Tatuaje ya tengo.. Medio choto, pero está.. Soy blanca teta de monja, tengo ojeras que si bien son producto de quedarme sola en la computadora hasta las 8 de la mañana, pueden pasar por unas formadas en noches de descontrol, algo así como Vivo de joda, no duermo nunca, y por eso tengo ojeras.. ¿El pelo? Mis rulos no me favoreces, aparte soy rubia.. ¡¡Rubia!! El único rubio que merece llamarse Rockero es Kurt Cobain, que la ruleaba, los demás son todos inventos…”
Al otro día, me calcé mi remera de los Ramones, y fui a cortarme el pelo.
La verdad que no me animaba a sacarme todo, por lo que decidí dejarme unas mechas en la nuca, una especie de “largo” atrás, pero con nada de volumen (Porque yo tenía rulos y no quería tener el pelo con forma de pochocho después… El que los tiene, bien sabe lo que es tener cabellera ondulada) y el pelo en sí, bien corto, casi al ras de la cabeza, cortito varón.
Cuando me miré al espejo, me pareció que no estaba tan mal.. Y como ese día sabia que él iba a andar por la casa, iba a pasar disimuladamente por la puerta para que me viera, por lo que no tenía tiempo que perder.. Pagué y me fui.
¡Que nervios! ¡Más que mariposas parecía que había desayunado un serpentario! Y ni hablemos de lo que sentí cuando lo vi en la vereda de en frente: Pffff..
No le saqué el ojo de encima, ya desde media cuadra antes venía mirándolo, por lo que él me fichó en seguida también, y ni lento ni perezoso (Diría mi abuela) vino con una sonrisa de oreja a oreja “¡¡Está feliz de verme, seguro por eso viene riéndose!!”
- ¡Flora!
- ¿Cómo estás?
- Estas re loca flaca, ¿Qué te hiciste en la cabeza? ¡¡Parecés Pocho “La Pantera”!! (Suelta una risa burlona)
Lo que pensé en ese momento: “¡¿Pocho la Pantera?! ¡¡El que se coj* a tu vieja es Pocho la Pantera!! ¡Ah pero si sos un pelotudo! Forro inmundo, bastardo degenerado, ojala se te derrita el cerebro de a poco, total, no vas a notar la diferencia.”
Lo que realmente dije: (Me reí, y mientras lo empuje suavemente con la mano, exclamé) ¡Ay que bobo!
A todo esto no me habían quedado ni ganas de hablar con él, (Me enojaba muy rápido antes, cual nena caprichosa) entonces acoté que me tenía que ir rápido..
Me abrazó y me saludo con un beso (En la mejilla, pero la escena fue lo suficientemente acaramelada como para dejarme más estúpida de lo que ya me sentía) entonces me di media vuelta y caminé..
Caminé 3 pasos, mirando fijo al piso, y cuando levanto la cabeza me choco contra un cesto de basura que me pegó justo en la frente.
Volví a sentir esa risa molesta a mis espaldas, y la acidez que me mataba..
- ¡Sos media boba, eh! (Otra vez con ese tono burlón)
- ¡Y la verdad que vos SOS un reverendo pelotudo! Y no estoy haciéndotelo saber a cada rato.. ¿Sabes qué? Andate a la mismisa mierda.
Y así fue como lo dejé con su mejor cara de “Poker Face” y seguí caminando, aunque más que caminando corriendo, indignada hasta mi casa.
No solo sigo pensando lo mismo de este chico, con el que obviamente no pasó más nada, si no que la moraleja es que aprendí a no tener que cambiar por nadie, ¡Si total! Ya se que soy bastante boluda ¿Para qué encima esforzarme por serlo más?.